Casonas montañesas: perdurar en el entorno

La arquitectura cántabra se caracteriza por la estrecha convivencia con su patrimonio natural. Cantabria también es conocida como "La Montaña"  y "habitar la piedra" es un sentir que transmiten las Casonas Montañesas. Son una seña de identidad de esta región, aunque también son protagonistas en algunas zonas de Asturias y el norte de Castilla y León

Se trata de edificaciones construidas en torno a los siglos XVII y XVIII, coincidiendo con un cierto crecimiento económico en la comunidad gracias al desarrollo del cultivo del maíz y es entonces cuando se construyen la mayoría de los palacios y casonas. A diferencia de la casa montañesa la "Casona" no es una arquitectura popular, sino una arquitectura de la nobleza hecha por arquitectos con nombres y apellidos.

Las Casonas montañesas unieron la durabilidad de la piedra y el desgaste de la madera. Desde el punto de vista estético entronca con la filosofía oriental, donde hay una verdadera comunión entre naturaleza y civilización. No obstante, esta arquitectura está principalmente influenciada por el Barroco Español.

Portalada del Palacio de los Ceballos en Barros, Cantabria

 

Esta exposición de la Casona Montañesa está conformada mediante la selección de tres fondos disponibles en ReCrea de autores cántabros: Joaquín González Echegaray, Jesús Vega Maza y José Emilio Alonso Palazuelos