La vida en la fábrica

La vida en la fábrica no solo se circunscribía al trabajo diario, si no que se ampliaba a otros ámbitos. Como muchas otras fábricas de la época que podemos encontrar en Cantabria, tales como Sniace o Solvay, dentro de sus muros existía "otra vida". La Ibero Tanagra tenía su propia escuela nacional unitaria de niños y niñas, fundada en 1957, y sometida para su organización, dirección y provisión por un Consejo Escolar Primario de la fábrica. Tenía dotación presupuestaria, maestros y locales para la enseñanza.

Para fomentar la vida social contaba con equipos de balonmano, hockey hierba y fútbol, siendo este último el más destacado de los tres. Estuvo en activo de 1939 a 1947, llegando a jugar en tercera división.

También contaba con economato propio, donde se podían comprar piezas de la Ibero Tanagra, y viviendas de alquiler para los empleados. Publicaba una revista para los empleados, Radar Tanagra, en la que se contaba el día a día de la fábrica y se realizaban entrevistas.